Pifo como oportunidad inmobiliaria: Arthur Pommarede, Gerzacol y el nuevo mapa residencial de Quito

Pifo empieza a ocupar un lugar más relevante dentro del mapa inmobiliario de Quito. En conversación con Booster Prop, Arthur Pommarede, director comercial de Gerzacol, analiza el acceso a vivienda, el impacto de los nuevos créditos hipotecarios y el desarrollo de proyectos como Buganvilla Gardens y Terra Gardens en una zona que busca consolidarse como una nueva alternativa residencial al este de la ciudad.

Pifo empieza a entrar en la conversación inmobiliaria de Quito

Durante años, cuando se hablaba de crecimiento inmobiliario hacia los valles de Quito, la conversación se concentraba principalmente en Cumbayá y Tumbaco. Hoy el mapa comienza a extenderse.

Pifo combina cercanía con Tumbaco, Puembo y el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre con una oferta residencial que todavía responde a presupuestos diferentes a los de los sectores más consolidados de los valles. Al mismo tiempo, la expansión urbana de Quito continúa desplazándose hacia zonas rurales y periurbanas, un fenómeno que el propio Plan Metropolitano reconoce como uno de los grandes retos de planificación de la ciudad.

Ese escenario es el punto de partida de nuestra conversación con Arthur Pommarede, director comercial de Gerzacol: un economista francés radicado en Ecuador que terminó involucrándose directamente en el desarrollo y comercialización de vivienda en Quito. Su trayectoria ofrece una mirada particular sobre un mercado donde la ubicación, el financiamiento y el precio siguen siendo decisivos, pero donde también empieza a importar cada vez más la eficiencia con la que se construye y se conecta una vivienda con la capacidad real de compra de una familia.

Gerzacol: vivienda y eficiencia constructiva

Gerzacol ha desarrollado proyectos residenciales en Quito y sus alrededores durante varios años, pasando por Calderón, Conocoto y ahora Pifo. Su portafolio público incluye desarrollos como Casa Real, Jardines de Mirasierra, Jardín Andaluz, Jardines de la Colina, Jardines de las Acacias y Buganvilla Gardens.

Uno de sus diferenciales está en su sistema constructivo basado en paneles de hormigón armado, desarrollado como alternativa al sistema tradicional. La propia empresa lo presenta como una herramienta para mejorar competitividad y eficiencia en construcción.

Y aquí aparece uno de los temas centrales de la entrevista: en vivienda accesible, innovar no necesariamente significa llenar una propiedad de tecnología. También puede significar reducir tiempos de obra, controlar costos y desarrollar un producto que pueda entrar dentro de las posibilidades financieras del comprador.

Buganvilla Gardens: viviendas VIP en Pifo

Buganvilla Gardens representa claramente esa estrategia.

El proyecto contempla 18 viviendas de interés social en Pifo. En enero de 2026, el Banco de Desarrollo del Ecuador informó un financiamiento de USD 550.000 para su construcción y destacó el uso de un sistema constructivo orientado a optimizar tiempos y mejorar la eficiencia del proceso.

La propuesta incluye casas de tres dormitorios y espacios exteriores, dentro de un formato residencial pensado principalmente para familias que buscan acceder a vivienda propia. El proyecto aparece actualmente dentro de la oferta inmobiliaria formal de Pifo y en portales del sector se comercializa desde alrededor de USD 79.900, sujeto a disponibilidad y condiciones vigentes.

Pero Buganvilla también permite entender algo más importante que un proyecto individual: el desarrollo de Pifo está estrechamente relacionado con el acceso al crédito.

Credicasa puede modificar la capacidad de compra

En 2026, el financiamiento volvió a convertirse en una de las variables más importantes del mercado inmobiliario ecuatoriano.

El programa Credicasa del BIESS ofrece una tasa preferencial del 2,99% para vivienda bajo sus condiciones de elegibilidad. Para montos de hasta USD 65.000, el BIESS ha comunicado incluso financiamiento de hasta el 100% y plazos de hasta 30 años.

A agosto de 2026, el programa ya había desembolsado más de 1.030 créditos por USD 53,69 millones, de los cuales 214 correspondían a Pichincha.

Esto importa especialmente para sectores como Pifo.

Cuando una tasa hipotecaria reduce significativamente la cuota mensual, no solo cambia la forma de financiar una vivienda. Cambia quién puede convertirse en comprador.

Y eso puede modificar la demanda de zonas donde el precio de entrada todavía permite desarrollar vivienda dentro de los rangos que admiten estos programas.

Terra Gardens y la siguiente etapa de Nuevo Pifo

Después de Buganvilla Gardens, Gerzacol avanza con Terra Gardens, presentado como un nuevo desarrollo residencial en Nuevo Pifo. El lanzamiento ha sido acompañado por actores del sector como Constructores Positivos, que identifica al proyecto como parte de las nuevas inversiones que se están desarrollando en la zona.

La importancia de Terra Gardens va más allá de sumar otro conjunto de casas.

Muestra la continuidad de una apuesta.

Gerzacol ya no está probando Pifo con un proyecto aislado: está construyendo una estrategia alrededor del sector.

Y ahí aparece la pregunta más interesante desde el punto de vista de inversión inmobiliaria:

¿Puede Pifo seguir el camino de Tumbaco?

Comparar Pifo directamente con Cumbayá o Tumbaco sería simplificar demasiado el mercado.

Son zonas con niveles de consolidación, oferta y precios distintos.

Pero sí existe una dinámica reconocible: cuando mejoran la conectividad, los servicios y la oferta residencial, determinadas zonas empiezan a atraer nuevos hogares e inversión.

La Ruta Viva sigue siendo una de las infraestructuras esenciales para conectar Quito con sus valles y el aeropuerto. El Municipio reporta decenas de miles de vehículos diarios y actualmente ejecuta trabajos de rehabilitación sobre esta arteria.

En paralelo, un estudio reciente del Instituto de Investigaciones de la Ciudad confirma que los valles nororientales ya concentran algunos de los valores residenciales más altos de Quito, especialmente en Cumbayá, Nayón, Puembo y Tumbaco.

Eso genera una consecuencia natural: compradores que no encuentran una alternativa adecuada en las zonas más consolidadas comienzan a mirar un poco más lejos.

Pifo entra entonces en el radar.

Comprar en Pifo: mirar más allá del precio

Sin embargo, que una zona esté creciendo no significa que cualquier propiedad sea automáticamente una buena inversión.

El comprador debería analizar al menos cuatro variables:

Conectividad: cuánto tarda realmente en llegar a sus actividades diarias.

Financiamiento: si la propiedad califica para programas como VIS, VIP o Credicasa y bajo qué condiciones.

Desarrollador: trayectoria, proyectos entregados y calidad constructiva.

Entorno futuro: servicios, infraestructura y nuevos desarrollos previstos alrededor.

La oportunidad inmobiliaria no aparece simplemente porque una zona sea más económica que otra.

Aparece cuando precio, producto, financiamiento y desarrollo urbano empiezan a alinearse.

Arthur Pommarede y una mirada diferente sobre vivienda en Ecuador

La experiencia de Arthur Pommarede agrega otra dimensión a la conversación.

Nacido en Francia, formado como economista y radicado en Quito, su perfil combina una mirada financiera con experiencia directa en desarrollo inmobiliario. Actualmente está vinculado a proyectos de Gerzacol como Buganvilla Gardens y participa en la expansión comercial de la compañía.

Eso permite que la entrevista salga del discurso tradicional de “comprar una casa” y entre en una discusión más amplia: ¿cómo hacemos que más personas realmente puedan comprarla?

Precio, arquitectura, sistema constructivo y comercialización importan.

Pero sin una estructura financiera que conecte el producto con el ingreso real de una familia, el mercado no funciona.

Pifo puede convertirse en una pieza importante del próximo ciclo residencial

Pifo todavía no es Cumbayá ni Tumbaco.

Y justamente ahí puede estar parte de su atractivo.

Mientras algunas zonas de los valles ya muestran precios propios de mercados consolidados, Pifo conserva espacio para desarrollar vivienda dirigida a segmentos que necesitan una relación distinta entre precio, tamaño y financiamiento.

Buganvilla Gardens representa la primera parte de esa tesis.

Terra Gardens busca continuarla.

Y programas como Credicasa pueden convertirse en el catalizador que conecte esa nueva oferta con compradores que antes tenían mayores dificultades para acceder a una vivienda.

La conversación con Arthur Pommarede deja entonces una pregunta abierta para el mercado inmobiliario de Quito: ¿Estamos mirando Pifo por lo que es hoy o por lo que puede convertirse en los próximos años?

Para compradores, desarrolladores e inversionistas, entender esa diferencia puede ser mucho más importante que intentar adivinar cuál será “la próxima zona de moda”.